Lady Lee

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lunes, 16 de junio de 2008

Poetas y algunos predicadores...

Este video está hecho con mucho cariño, para todos los poetas que participaron en el XVI FESTIVAL DE POESIA DE BOGOTÁ, llevado a cabo durante la última semana de mayo del 2008.
Poetas de Latinoamérica, tengan correa, recuerden que es una simple broma. Aunque al que le caiga el guante...
Verlo con audio.

viernes, 6 de junio de 2008

Carta de la Sra. Pérez de las Mercedes Chimpancingas, madre de Lady Lee, a Lalo, el día de la boda de su hija.

Querido Patroncito:
Le escribe Constance Cunmings Chimpacingas de Pérez de las Mercedes, la mamá de la Hortensia, su esposa desde hoy. Bueno, mi verdadero nombre no es Constance Cunmings, sino Chonita Adusta Xoaca, pero me lo cambié por el otro, por el de la actriz de cine, pos como que va más con mi personalidad ¿no?
Ahora sí a lo que iba. Le mando esta cartita llena de agradecimiento y felicidad desde mi Chilpacingo, hoy que se nos une en sagrado sacramento, junto con la Hortensia, mi hija de mis estrañas. El que me hace el favor de escribir la carta es el señor de la tienda de la esquina de la casa, pues yo no sé escribir, nunca fui pa la escuela. Toda la vida, patroncito, me dediqué a aprender las tareas que toda mujer debe saber para poder hacer que su matrimonio dure. Así me lo enseñó mi amá, que diosito bendito la tenga con él, y así mismo se lo enseñé yo a la Horte.
Todavía parece como si fuera ayer el día que mi niña nació, aquí en Chilpacingo, en la parte llamada el cerro del Chiquihuite. Yo estaba recogiendo musarañas pa preparar el remedio pa los juanetes de mi marido, el Chóforo. Hasta ahí me había mandado el desgraciado, sola nomás cuando empezó el dolor.
Ay!!! que dolor fue, me dolió mucho pa que salga la condenada, si hasta me fui de cara hasta allá abajo del cerro, y mientras iba en rodada pa abajo, ahí mismito se salió la Horte. Pos si era retegrande la escuincla y no me salía por mi rayita. Se me escaparon todas las musarañas y mi marido me pegó por volver a la casa sin musarañas y con cosa tan fea en los brazos. Pero al final cómo se encariñó con la niña el Chóforo, mi marido. Imagínese que la quería tanto que no la golpeó hasta que cumplió los 15 años.
Es que así es, a las mujeres se nos tiene que dar duro de vez en cuando, pos pa estar encarriladas y que no nos pongamos flojas. La Horte sabe todo eso, así que que no le tiemble la mano nomás patroncito. Si se le pone lisa, dele nomás, que pa eso la he criado.
Bueno don Lalo, me permite decirle así ¿no? pues si ya estuvo que ahora somos de la familia ¿no? Mire mi don Lalo, el Chóforo y yo estamos refelices por la suerte de la Horte y la de usted mismo, pues se está llevando toda una joya. Aparte de todos los quehaceres del hogar también se sabe unos secretitos que le he pasado yo, de madre a hija, pues pa que trate bien al marido, usted me entiende.
Lo único que me preocupa es que allá en el DF no hay musarañas y cuando usted tenga Juanetes, no sé cómo le hará la Horte pa hacerle el remedio, pero pos supongo que ustedes los ricos deben traerlas del japón ¿no? así como dicen, con pedigrí ¿verdad?
Bueno mi nuevo hijo, el Chóforo le manda saludos también a ver cuando vienen pa la casa un día de estos, claro, que ustedes tienen que caerse con los regalitos pa acá, pos nosotros somos gente humilde, pero eso sí, honrados. Chilpacingo es el único pueblo de todo mi México donde la mujer todavía sabe cuál es su lugar.
Ahora sí mi buen patroncito, ah perdón, mi don Lalo, les dejo con la bendiciones de mi virgencita de Guadalupe y también de la beatita santa Margarita del hoyoseco, de quien soy muy, muy devota, pa que todo sea felicidad pa usted y mi Horte. Me la cuida ¿eh?
Atentamente,
Constance Cunmings Chimpacingas de Pérez de la Mercedes

jueves, 5 de junio de 2008

LALO ENTRE SÁBANAS. Pensamientos antes de dormir

La neta es que yo no sé que hago con esta vieja. Al verla ahí, tirada a mi lado a medio tapar, envuelta con ese camisón amarillo patito que me hizo comprar el año pasado en Darfur (¡maldito festival!), con el pretexto de quererme dar una sorpresa en mi cumpleaños.

Y claro que fue sorpresa, me danzó el bailecito que me hizo en nuestra noche de bodas. La pobre no sabe reconocer las diferencias entre tener 20 y 60, (tampoco en estar drogado y alcoholizado y que lo único que me pueda meter ahora es omeprazol).

Sin embargo, yo creo que no me merezco esto. He hecho tanto libro y poema, no para terminar durmiendo con esta vieja. Ni siquiera cuando volvimos a Chilpacingo se me perdió, ¡Nada! La muy viva usó el truco de Hansel y Gretel y fue echando mocos cada 5 metros en la avenida y pudo volver.

¡Pero cómo me babea la sábana fina que me regaló mi hermano el millonario! lo único que salvamos del embargo que nos hicieron en el año 76, cuando no vendía ni un libro, ¡maldita revista del chavo del ocho!

Si yo no sé que hago con esta mujer, pero es mi culpa, por tratarla como reina de telenovelas, por dejarme engañar con sus artes sucias y amatorias, cuando me la llevé al bosque (bueno al parque de Chapultepec) creyendo que era doncella y estaba más a... pero por eso la pasé bien, no puedo negarlo. Si tigre fui, fue por ti vieja. Pero ya pasó. Ni yo tengo ahora garras ni tu tienes muelas. Pasó.

Deja de roncar vieja embustera, a ver si te atoras con la placa de una buena vez y así venderé estas sábanas y tus aretes con todo y orejas. Y me iré a Acapulco a buscar niñas morenas que hagan algo con el Lázaro entre mis piernas.

martes, 3 de junio de 2008