M: Sucede, y es para que lo entienda tanto usted como el lector, ya que usted es tan pasivo de la acción como lo son quienes leemos el acto político de las campesinas. Una de ellas vive y fluctúa entre dos espacios: Tijuana y Pericaten. El primero urbano (hace muy poco) y el segundo rural, tierra, polvo. La mayoría de ellas provenientes de Tijuana fue empleada como mano de obra barata en casas particulares, o bien dedicadas a la prostitución. Pero iban a su lugar de origen. Comienza a darse una cuestión bastante particular, que no es propia de este contexto sino de espacios donde dicha característica era muy símil, y es que la mujer a que hago mención – Yohanna - desarrolla la idea de expansión sexual rural en la ciudad. Menosprecio fue la primera reacción de las mismísimas feministas que tanto tiempo ocuparon en valorar la libertad sexual, política, económica e intelectual de nosotras. Comencé a construir una especie de arquetipo fémino en esa mujer, porque a pesar de poseer un lenguaje elemental y pobre, en el fondo filosófico – filosoficum elementalis – abría la discusión en torno a si el género era una cuestión priorizada y debatida sólo por la urbe o que era la urbe el recipiente finalísimo de todo acto político o filosófico de valor. Me podrá decir usted, aunque lo dudo porque…..(no vale la pena escribir lo que me dijo esta vieja culiá) que en la ciudad la filosofía encuentra mayor oído en el ser humano o expansión de la misma. Craso error le diría: no hay mejor espacio que el no lugar de la ruralidad para pensar, por ejemplo, Pericaten.
P: ¿Cuál es el arquetipo de Yohanna entonces?.
M: Buena pregunta, pensé que no la haría.
P: Para que vea que no soy tan imbécil como usted o su parejilla pensaron.
M: Le explico, aunque complique. El arquetipo es una idea, una imagen que construye el ser humano en torno a proyecciones colectivas, socializadas y asumidas sin cuestionamientos. El típico ejemplo es el color negro que simboliza tal o cual, el payaso, etc. Existen arquetipos universales y otros menos expansivos, más locales. La historia importa, el valor popular de un mundo reducido no tiene por qué ser descartado. ¡¡Qué se creen esos hijos de puta que lo hacen¡¡. Pido perdón por mi salida de madre, pero hay filósofos e intelectuales que creen en un trabajo a partir de la dominación universal y no dedican tiempo a estos micro-espacios que a mi juicio son los que simbolizan los puntos o ejes donde se producen las transformaciones. Vuelvo a Yohanna como arquetipo. ¿Qué representa para las campesinas? Partiré por esta pregunta para terminar en qué no representa. Hay que saber que por un lado hoy en día esa representación es más mundial por los medios de difusión y porque además la idea fue ampliamente difundida a través de la izquierda de la época que se asume en su imagen un tipo social de la mujer. Yohanna, o Yogui como la llamamos quienes la conocimos antes de ser asesinada por los compulsivos (vertiente política del Partido Comunista de Tendán) dijo en su momento tres frases que contribuyen a crear el arquetipo, cito: “la mujer del campo asume su sexualidad reprimidamente, el hombre de todos modos la agrede, vuelve al campo y practica con rigor la religiosidad católica todos los días de la semana, aún enferma. Pero no hay mejor acto que rebelarse frente a eso y asesinar, en la medida de lo posible (esto me parece exquisito porque ironiza) a su agresor a media noche y antes que el señor cura promueva nuevamente la agresión contra la mujer”. La segunda frase desplegada en panfletos que cotidianamente se podía ver tanto en Tijuana como Pericaten, cito: “una vez librada la mujer de su yugo, debiera liderar momentos cotidianos y crecientes de lectura, de fuerte compromiso con el arte, las reivindicaciones, la liberalización sexual (promovía el acto sexual con mujeres, animales y tríos, lo que según muchos resta valor político y social a sus declaraciones, cuestión que a mi entender contribuyen a complejizar los actos reivindicativos y emancipadores del ser humano, ya que independiente de su ejercicio muestra irreverencia y pone a discutir a moralistas, inmoralistas o amoralistas) y todo aquel acto que permita a la mujer subyugar a su enemigo natural: el hombre acéfalo. Hago público conocimiento que todo esto en primer término fue echado a los ojos humanos a través de bolantes y panfletos desaparecían muy pronto. Algunos sindican al Partido Comunista y sus más radicales vertientes, porque disminuía lentamente el poder de los jerarcas, otros al grupo Señoras Vírgenes del Partido Conservador, que a todo esto eran mujeres mediocres, torpes, cocineras, sin conciencia y vulgares en sus planteamientos. No cabe duda que los maridos eras sus mentores. Otros, los menos, a líos entre el grupo que lideraba Yohanna, que eran bastantes sesgadas en lo sexual y tenían mirada reprimida - paradojalmente. En fin, teorías van teorías vienen, pero que ayudan a la creación de un arquetipo e imagen. La tercera, y concluyo con ésta, cito: quemaremos el clero, lo haremos en el campo, a una distancia suficiente para que sea un esfuerzo de la mujer urbana poder desprimirse en su origen primario que es la tierra, y con ello enterrar la iglesia, al hombre y sus instituciones macabras, para liderar un mundo mujeril, amujerado, y en lo absoluto mujeriego, que ningunea a propósito a la mujer en su consistencia.
P: Cuéntenos Madame cómo fue en la intimidad su relación con Yohanna, tanto en lo espiritual como carnal?.
M:---- (está pensando qué responder).
Lady Lee
Sniff Sniff
viernes, 6 de junio de 2008
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1 comentario:
Calumnias....
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